España jugará hoy contra la República Checa a las 20:45 horas (hora peninsular española) en el Estadio Carlos Tartiere de Oviedo, correspondiente a la jornada 3 de la fase de grupos de la UEFA Nations League. Se espera una gran fiesta del fútbol asturiano en un feudo abarrotado para arropar a los campeones del Mundo, que saltarán al césped como claros favoritos ante un combinado checo que necesitará replegarse bien y rozar la perfección defensiva si quiere rascar algún punto ante el dominio de La Roja.
COMO LLEGA LA SELECCIÓN ESPAÑOLA
La selección española llega a esta cita en un estado de forma sensacional y con la moral por las nubes tras firmar un arranque perfecto en la competición. El equipo dirigido por Luis de la Fuente ha demostrado mantener intacta su identidad competitiva, combinando una posesión dominante con una pegada demoledora en los últimos metros.
En la primera jornada, España dio un golpe sobre la mesa al asaltar el mítico estadio de Wembley tras imponerse por 2-3 a Inglaterra, en un duelo vibrante donde Álex Baena y Mikel Oyarzabal fueron decisivos para culminar la remontada tras el tanto inicial de Lamine Yamal.
Tres días más tarde, el combinado nacional refrendó su liderato con una contundente victoria por 4-1 frente a Croacia en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. Con una exhibición estelar de Lamine Yamal autor de un doblete y los tantos de Marc Pubill y Nico Williams, España borró del mapa a la escuadra balcánica demostrando una profundidad de plantilla envidiable
Con seis puntos acumulados de seis posibles y siete goles a favor, las sensaciones no pueden ser mejores en el vestuario español. El equipo llega asentado tácticamente, con piezas jóvenes perfectamente integradas y con el objetivo entre ceja y ceja de cerrar este primer bloque de partidos encarrilando de forma matemática su billete a la siguiente ronda.
COMO LLEGA LA REPÚBLICA CHECA
Por su parte, la selección de República Checa afronta esta complicada visita en una situación opuesta tras un inicio de torneo sumamente irregular. Los checos cayeron derrotados por 0-2 en casa frente a Inglaterra en su último compromiso del mes de septiembre, evidenciando serias dificultades para generar peligro ante selecciones de primer nivel.
El conjunto dirigido por Ivan Hašek se caracteriza por un bloque físico, ordenado e intensivo en las disputas, capitaneado por referentes de trayectoria como Tomáš Souček y Vladimír Coufal. Sin embargo, la falta de frescura e ideas en la creación ofensiva está pesando al equipo ante rivales que imponen un ritmo de circulación alto.
En lo respectivo a la clasificación del Grupo C de la Liga A, España lidera la tabla en solitario con 6 puntos, seguida por Inglaterra y Croacia, mientras que República Checa ocupa la última posición sin haber estrenado aún su casillero de puntos.
De este modo, los checos son conscientes de que sus opciones en el Tartiere pasan por hacer un partido largo, aguantar la embestida inicial de La Roja y tratar de penalizar cualquier desajuste a través de la estrategia o rápidas salidas al contraataque.
RÉCORD DE 40 PARTIDOS SIN PERDER
A nivel numérico y de sensaciones, la racha que atraviesa la selección española es sencillamente incontestable. El conjunto nacional acumula más de un año y medio sin conocer la derrota en partido oficial, consolidando una regularidad brutal que evoca las mejores etapas de la historia de La Roja. Esta invicta trayectoria no solo ha permitido levantar títulos continentales, sino que ha construido un bloque de hierro capaz de competir y imponer su ley ante cualquier potencia mundial sin resentirse ante las rotaciones ni las bajas.
El verdadero mérito de esta hazaña reside en la invariabilidad de su plan de juego independientemente de los nombres que salten al césped. Ya sea con los jóvenes talentos asentados o con las piezas de refresco que van entrando en la dinámica de Luis de la Fuente, España mantiene una seña de identidad inconfundible basada en la presión alta, la circulación fluida y una voracidad ofensiva insaciable. Esa capacidad para repetir patrones de éxito sin importar quién vista la camiseta es la que ha transformado a la Selección en una maquinaria sólida, fiable y, hasta la fecha, prácticamente imbatible.
POSIBLE ALINEACIÓN
Unai Simón; Marc Pubill, Pau Cubarsí, Dean Huijsen, Marc Cucurella; Martín Zubimendi, Pedri, Álex Baena; Lamine Yamal, Mikel Oyarzabal, Nico Williams
