Todo hace indicar que Dani Rodríguez no continuará en el Barça Atlètic la próxima temporada. El extremo vasco, que tiene contrato en vigor, ha tomado la decisión de cambiar de escenario para seguir creciendo como futbolista.
El jugador entiende que su etapa en el filial azulgrana ha llegado a su punto final y que, para seguir desarrollándose, necesita un contexto más exigente. A sus 20 años, la prioridad es acumular minutos en un entorno de mayor competitividad.
La realidad deportiva también condiciona su decisión. En el Barça, su posición natural está ocupada por Lamine Yamal y Rooney Bardghji. Con un margen de protagonismo muy limitado en el corto plazo, el escenario en el primer equipo no se presenta sencillo.
UNA PROGRESIÓN INTERRUMPIDA
La temporada de Dani Rodríguez ha estado marcada por la irregularidad. Ha disputado 20 partidos con el Barça Atlètic en Segunda Federación, en los que ha firmado 3 goles y 7 asistencias. Números correctos en un curso que, sin embargo, no ha podido completar con normalidad debido a una lesión importante.

En febrero sufrió una rotura longitudinal del tendón del cuádriceps de la pierna derecha que le mantuvo alrededor de tres meses fuera de los terrenos de juego y le obligó a decir adiós a la temporada de forma anticipada. Un contratiempo que frenó su continuidad en un momento clave para consolidarse como una de las referencias ofensivas del filial.
EL SALTO QUE YA SE HABÍA INTENTADO
No es la primera vez que su salida estuvo cerca. El pasado verano, tras debutar con el primer equipo a las órdenes de Hansi Flick en el partido ante el Valladolid, ya existieron movimientos para buscarle destino. Mallorca y Valencia mostraron interés, aunque ninguna operación terminó de concretarse.
Meses después, en el mercado invernal, su nombre volvió a aparecer en escena. En esa ocasión, el Dinamo de Zagreb llegó a mantener conversaciones con el FC Barcelona para una posible cesión del extremo hasta junio de 2026. El club croata veía en él un perfil muy atractivo: un jugador joven, formado en La Masia, con velocidad, desborde y margen de crecimiento para competir en un contexto europeo.

Tampoco entonces se cerró el acuerdo, pero el interés fue real y el escenario empezó a consolidarse como una opción de futuro. El jugador continuó en el Barça Atlètic, donde ha seguido acumulando minutos en Segunda Federación, aunque una lesión en febrero frenó su progresión en el tramo final del curso.
Ahora el escenario vuelve a ser el mismo, pero con un matiz importante: el propio futbolista considera que ha llegado el momento de dar el salto definitivo a una categoría superior. El Dinamo de Zagreb vuelve a situarse como una de las opciones más avanzadas, aunque no la única. Y en caso de concretarse ese destino, Dani Rodríguez coincidiría allí con otro canterano azulgrana como Sergi Domínguez, ya incorporado al club croata en una operación reciente.
UNA SALIDA PENSANDO EN EL FUTURO
El Barça no quiere perder completamente el control sobre el jugador. Con un año de contrato por delante, no se descarta una renovación previa a su salida o incluso una operación con cláusula de recompra, una fórmula habitual en jugadores de la cantera que salen antes de explotar definitivamente.
El club valora su progresión y su potencial, pero también entiende la situación deportiva. La competencia en el primer equipo y la necesidad del jugador de competir en un nivel superior hacen que la salida sea vista como una opción coherente para todas las partes.
