La Selección Española arrancó el 2026 con una victoria convincente ante Serbia (3-0) en La Cerámica, en un amistoso que sirvió para seguir ajustando piezas de cara al gran objetivo del verano: el Mundial. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente firmó un encuentro serio, reconocible y dominado de principio a fin, mostrando una versión sólida con balón, agresiva tras pérdida y eficaz en los metros finales.
Con Mikel Oyarzabal como gran protagonista gracias a su doblete en la primera mitad, la Roja dejó muy buenas sensaciones ante un rival que apenas pudo discutirle la posesión ni poner en aprietos a la zaga española. Ya en la segunda parte, el debutante Víctor Muñoz redondeó la noche con el tercer tanto tras una acción de mucho nivel. Más allá del resultado, España confirmó que sigue creciendo como bloque y que llega a este tramo de preparación con una base cada vez más sólida y competitiva.
PRIMERA MITAD: DOMINIO, PERSONALIDAD Y UN OYARZABAL DECISIVO
La Selección Española salió al césped de La Cerámica con una idea muy definida: hacerse dueña del partido desde la posesión. El equipo de Luis de la Fuente monopolizó el balón desde los primeros compases, moviéndolo con criterio y velocidad para desordenar a una Serbia muy replegada, incómoda sin pelota y con dificultades para conectar con sus hombres de ataque. El dominio era claro y las primeras llegadas no tardaron en aparecer.
La primera gran ocasión la tuvo Álex Baena, muy participativo en el inicio, mientras que Lamine Yamal también empezó a desequilibrar con su uno contra uno. España encontraba espacios con facilidad y superaba la presión rival con naturalidad. En el minuto 16 llegó el premio. Una acción coral, con participación de Lamine, Fermín y Baena, terminó en los pies de Mikel Oyarzabal, que definió con contundencia dentro del área para abrir el marcador.

Lejos de conformarse, la Roja siguió atacando. Lamine rozó el gol con un disparo al palo y Fermín vio cómo le anulaban un tanto por mano previa. Serbia apenas inquietó, salvo en una llegada puntual de Birmancevic bien resuelta por Unai Simón. Ya en el tramo final del primer tiempo, Cubarsí filtró un gran pase a la frontal y Oyarzabal firmó un auténtico golazo con un disparo colocado a la escuadra para hacer el 2-0.
Una primera mitad muy completa de España, superior en posesión, ritmo, fluidez ofensiva y control emocional del partido.
SEGUNDA MITAD: CONTROL ABSOLUTO, ROTACIONES Y UN DEBUT SOÑADO
Tras el descanso, el encuentro bajó ligeramente de revoluciones, pero no cambió de dueño. La Selección Española siguió mandando con balón y gestionando la ventaja con inteligencia, sin necesidad de asumir riesgos innecesarios. Luis de la Fuente aprovechó el contexto para mover el banquillo, dar minutos a nuevas piezas y observar diferentes variantes de cara a los próximos compromisos.
Entraron Dani Olmo y Fornals, y más tarde también tuvieron protagonismo Ferran Torres, Víctor Muñoz, Zubimendi, Yeremy Pino y Mosquera, que debutó con la absoluta. Aunque Serbia intentó dar un paso al frente en algunos tramos, la realidad es que España siguió teniendo el partido completamente controlado. El conjunto serbio incluso llegó a marcar, pero el tanto fue anulado por falta previa sobre Cucurella.

Más allá de esa acción, la Roja apenas concedió opciones y siguió generando llegadas con paciencia y calidad. Unai Simón respondió cuando fue necesario, mientras el equipo mantenía una estructura firme y ordenada. El tercer gol llegó en el minuto 72 y fue una de las grandes noticias de la noche. Ferran Torres dejó un taconazo brillante para Víctor Muñoz, que definió con mucha clase en su debut para cerrar el 3-0.
A partir de ahí, España siguió apretando e incluso pudo ampliar la ventaja con ocasiones de Ferran y Olmo. Fue una segunda parte de gestión, profundidad de plantilla y buenas sensaciones. La Roja no solo ganó, sino que volvió a transmitir que tiene recursos, talento y una identidad cada vez más consolidada.
UNA ROJA CON RECURSOS Y MUY BUENAS SENSACIONES
La victoria ante Serbia dejó mucho más que un marcador favorable. La Selección Española mostró solidez, pegada y una capacidad clara para dominar los partidos desde el balón. El doblete de Oyarzabal, el gran nivel de futbolistas como Lamine, Pedri o Baena, y el estreno goleador de Víctor Muñoz reforzaron la sensación de que el grupo sigue creciendo en el momento adecuado.
A falta de ajustar los últimos detalles, la Roja continúa construyendo un bloque fiable, reconocible y competitivo. Un paso más en el camino hacia el Mundial y una noche que dejó claro que el equipo de Luis de la Fuente sigue avanzando con buen pie.
FICHA TÉCNICA
España (4-3-3): Unai Simón; Llorente, Cubarsí (Mosquera, min 83’), Laporte, Cucurella; Rodri (Zubimendi, min 76’), Pedri (Fornals, min 46’), Fermín (Dani Olmo, min 46’); Lamine Yamal (Ferran Torres, min 62’), Mikel Oyarzabal (Víctor Muñoz, min 62’) y Álex Baena (Yeremy Pino, min 76’).
Seleccionador: Luis de la Fuente
Serbia (3-5-2): Vanja Milinkovic-Savic; Milenkovic, Pavlovic (Erakovic, min 82’), Terzic (Bukinac, min 77’); Mimovic (Nedeljkovic, min 82’), Gudelj (Lukic, min 60’), Stankovic (Joveljic, min 77’), Kostic (Gacinovic, min 60’), Sergej Milinkovic-Savic; Birmancevic (Samardzic, min 60’) y Mitrovic (Jovic, min 60’).
Seleccionador: Veljko Paunovic
Goles: 1-0, Oyarzabal (min 15′), 2-0, Oyarzabal (min 42′) y 3-0, Víctor Muñoz (min 71′)
