El Barça Basket necesitaba algo más que una victoria. Necesitaba volver a disfrutar en pista tras una semana que había dejado al equipo al borde del precipicio. Las dos derrotas consecutivas en Euroliga han colocado a los de Xavi Pascual en la obligación de ganar la última jornada de la fase regular europea para poder acceder al play-in, el objetivo mínimo para un club de este nivel en la máxima competición continental.
Por eso, el triunfo ante el Surne Bilbao (90-61) se vivió como algo más que un resultado positivo. Fue una nueva vida que el baloncesto le ha dado a este equipo, que vive instalado en una montaña rusa constante de emociones y rendimiento.
“Desde que estoy aquí nos hemos tenido que reinventar 200 veces por diferentes tipos de lesiones pero seguimos siendo competitivos”, declaró Xavi Pascual tras el encuentro.
El Barça no ha tenido continuidad. No ha tenido estabilidad. Y, en muchos momentos, tampoco ha tenido margen.

Las lesiones han condicionado el curso hasta el punto de obligar al equipo a redefinirse constantemente. El ‘shock’ tras Kaunas, la falta de respuesta ante Panathinaikos o la necesidad de encontrar soluciones en Mónaco forman parte de un mismo relato: el de un equipo que ha tenido que adaptarse sobre la marcha.
300 VICTORIAS DE XAVI PASCUAL EN LIGA ENDESA
El partido dejó también un hito que refuerza la figura del técnico. Pascual alcanzó su victoria número 300 en Liga Endesa, un registro que adquiere más valor por el contexto en el que llega.
Lo hizo en 388 partidos y con un 77,3% de éxito, el mejor porcentaje entre los entrenadores que han alcanzado esta cifra.
Hace apenas unos días, sus palabras tras la derrota ante Panathinaikos abrieron el debate sobre su continuidad. Esta vez, el tono fue más medido.
«De lo que dije no hago un punto final, pero es un punto y aparte hasta dentro de un tiempo. Juanki, Mario y yo estamos en la misma línea, todos juntos. No hay ningún problema en eso», concluyó.

No hay rectificación, pero sí una gestión clara del momento. Pascual baja el ruido, protege al grupo y devuelve el foco a la pista.
EL MOMENTO DE LA VERDAD
El mensaje que trasladó tras la victoria ante el Bilbao Basket se completa con una idea clave: unidad.
“Tenemos muchas ganas del partido del viernes; será un día muy importante para nosotros. Con una victoria estamos dentro. Queremos estar todos juntos, llenar el Palau y seguir en la competición. Es un partido muy importante para nosotros”.
El técnico apela al entorno en el momento más exigente del curso. Porque para el Barça cada partido ya es definitivo.

La victoria ante Surne Bilbao se construyó desde la solidez defensiva en los dos primeros cuartos y el control del marcador una vez abrieron distancias. Pero, sobre todo, desde la sensación de ser un equipo conectado independientemente del quinteto que estuviese en pista.
Y eso será imprescindible el próximo viernes ante el Bayern Munich. La Euroliga ya no permite margen a este equipo. El Barça se juega su futuro inmediato en una ‘final’ que marcará el rumbo del equipo.
