El Barça ha sumado una victoria de prestigio y carácter en la Euroliga tras superar al Anadolu Efes por 78-71. En un duelo marcado por la intensidad defensiva y la batalla física, el conjunto azulgrana supo madurar el partido ante un rival que nunca bajó los brazos. La dirección de juego y el acierto en los momentos de máxima presión permitieron a los locales distanciarse en el marcador.
Con este resultado, el Barça da un paso de gigante para asegurar el factor cancha en los próximos cruces europeos, reafirmando que el Palau sigue siendo un fortín inexpugnable.
PRIMER Y SEGUNDO CUARTO: PULSO DE GIGANTES
El partido comenzó con un intercambio de golpes donde las defensas se impusieron a los ataques. El Barça intentó imponer un ritmo alto desde el salto inicial, buscando balones interiores para un Jan Vesely que dominó la zona con solvencia. Sin embargo, el Efes respondió con transiciones rápidas y una efectividad notable desde la línea de tres puntos, lo que mantuvo el marcador muy nivelado durante los primeros diez minutos.
En el segundo cuarto, la rotación de banquillo mantuvo el listón físico muy alto. El Barça encontró en la segunda unidad la energía necesaria para frenar las internadas de Shane Larkin, quien amenazaba con romper el partido. La defensa sobre las líneas de pase fue asfixiante, provocando pérdidas en el conjunto turco que se tradujeron en canastas fáciles al contraataque para el equipo culé.

A pesar del empuje local, el conjunto de Estambul demostró por qué es uno de los ataques más peligrosos de Europa. La calidad individual de sus jugadores exteriores permitió al Efes mantenerse a una distancia mínima. Fue un cuarto donde cada rebote se luchaba como si fuera el último y donde el juego táctico desde el banquillo empezó a ganar protagonismo.
El Barça se marchaba a vestuarios con una ligera ventaja, pero con la sensación de que el partido se decidiría por pequeños detalles en la reanudación.
TERCER Y CUARTO CUARTO: EL MARTILLO AZULGRANA
Tras el paso por vestuarios, el Barça salió con una marcha más. La intensidad en el perímetro dificultó enormemente la circulación de balón del Efes, que empezó a sufrir para encontrar tiros cómodos. En ataque, la paciencia fue la mejor aliada de los azulgranas, circulando el balón con criterio hasta encontrar al hombre liberado, lo que permitió empezar a cimentar una ventaja que rondaba los diez puntos.
El tercer cuarto fue un monólogo de consistencia local. Los interiores del Barça cerraron el rebote defensivo con autoridad, impidiendo que el Efes generara peligro en segundas jugadas. Además, la aparición de Jabari Parker aportó una verticalidad que descolocó a la defensa turca, obligando al técnico visitante a solicitar tiempos muertos consecutivos para intentar frenar la sangría de puntos.
Ya en el último periodo, el Efes quemó sus naves con una defensa presionante en toda la pista que llegó a inquietar al Palau. Redujeron la diferencia a tan solo cinco puntos. Sin embargo, fue en ese momento crítico cuando emergió la figura de Kevin Punter, el escolta asumió la responsabilidad y anotó dos triples estratosféricos que devolvieron la tranquilidad a las gradas y sentenciaron el choque.
Los minutos finales fueron una gestión inteligente del cronómetro por parte del Barça. Con el bonus de faltas a favor, supieron acudir a la línea de tiros libres para certificar una victoria trabajada y sufrida a partes iguales. El pitido final dejó un 78-71 que refleja la superioridad de un bloque que supo sufrir cuando tocaba y golpear en el momento preciso.
FICHA TÉCNICA
78 BARÇA BASKET (21-16-19-22): Satoransky (7), Punter (18), Parker (14), Parra (2), Vesely (15) Quinteto inicial: Brizuela (5), Metu (6), Hernangómez (8), Anderson (3), Nuñez (-), Abrines (-)
71 ANADOLU EFES (19-14-18-20): Larkin (14), Bryant (12), Nwora (10), Osmani (4), Oturu (9) Quinteto inicial: Thompson (8), Beaubois (5), Smits (3), Poirier (6), Willis (-), Johnson (-)
