El FC Barcelona vivió una noche cargada de emoción en la final de la Supercopa de España, en la que los culés volvieron a imponerse al Real Madrid. Además, el Clásico sirvió como escenario para el regreso de Ronald Araújo, que volvió a pisar el césped tras un periodo de descanso personal.
El regreso de Araújo, marcado por la emoción
Araújo, que había estado apartado de las alineaciones mientras se priorizaba su salud mental, disputó unos minutos en el tramo final del encuentro. Su entrada fue recibida con una clara muestra de apoyo dentro del vestuario y, posteriormente, su figura fue protagonista en la celebración.
Tras el pitido final, el central fue levantado por sus compañeros y se le permitió alzar el trofeo de campeón, un gesto cargado de simbolismo que reflejó la unión del grupo.

Además, el impacto del uruguayo no se limitó al césped. La preparación del equipo y el discurso que ofreció antes del partido fueron destacados por varios compañeros. Pedri, por ejemplo, aseguró que su mensaje “conmovió al equipo” en la previa del Clásico.
Datos históricos y récords de un Clásico memorable
La victoria dejó también una serie de registros que consolidan el excelente momento del Barça de Flick:
- Hansi Flick, invicto en finales: 7 victorias y 0 derrotas con el Barça y con el Bayern de Múnich.
- Tres finales consecutivas ganadas al Madrid, Supercopa 2025, Copa del Rey 2025 y ahora Supercopa 2026.
- Hansi Flick no ha perdido ningún Clásico que haya dirigido desde el campo. La única derrota ante el Madrid se produjo con Flick sancionado fuera del banquillo. Un contexto que el cuerpo técnico considera una excepción clara a su balance.
- Primer título para seis jugadores culés: Joan Garcia, Rashford, Roony, Dro, Jofre y Tommy Marqués.
- Diez partidos seguidos ganando, igualando la racha de Luis Enrique en 2016.
- Este fue el cuarto Clásico consecutivo en una final de Supercopa de España
Un Clásico que va más allá del resultado
Desde los abrazos en el césped hasta los gestos de compañerismo en el vestuario, el final de la Supercopa fue mucho más que un resultado. El regreso de Araújo fortaleció el espíritu del grupo fuera de él, reflejando que el Barça siempre apuesta por el apoyo mutuo y la resiliencia.