La mala fortuna vuelve a golpear a Marc-André Ter Stegen. El guardameta alemán, que había iniciado con ilusión su nueva etapa en el Girona FC hace apenas doce días, ha sufrido una lesión en los isquiotibiales que le obligará a pasar por quirófano.

Abonado a la mala suerte
Una grave lesión de rodilla ya le hizo perderse casi toda la pasada temporada, y posteriormente una dolencia en la espalda le mantuvo apartado de los terrenos de juego hasta noviembre. En esta ocasión, el contratiempo llegó en el último partido de Liga ante el Real Oviedo.
En el césped parecían simples molestias, pero las pruebas médicas confirmaron una lesión importante en el isquiotibial izquierdo con posible afectación del tendón. Tanto su actual club como el FC Barcelona realizarán más exámenes para determinar el alcance exacto. Por ahora, el tiempo estimado de baja ronda los dos meses.

El calvario del portero germano parece no tener fin. Tras tomar la difícil decisión de salir del conjunto catalán, el proyecto del Girona se presentaba como un nuevo comienzo: un equipo competitivo, un entrenador que confiaba en él y una portería en la que recuperar continuidad para aspirar a la titularidad con la Selección alemana en el próximo Mundial.
Lejos de eso, esta lesión no solo le obliga a pasar por quirófano, sino que podría provocar su regreso anticipado a Barcelona.
La pelota, en el tejado del Girona
El club gerundense tiene hasta el cierre del mercado para decidir si la breve etapa de Ter Stegen en Montilivi llega a su fin. La opción de romper la cesión está sobre la mesa y, ante la posibilidad de perder al alemán para gran parte de la temporada, todo apunta a que Quique Cárcel, director deportivo del Girona, trabaja a contrarreloj para incorporar un tercer portero, más allá de Gazzaniga y Krapvystov.

Su debut ante el Getafe había sido prometedor. Firmó un partido muy sólido y realizó una parada decisiva en el descuento que salvó un punto para su equipo. El propio Míchel lo reconoció en rueda de prensa:
“Ha hecho un partidazo. Nos da mucho en la salida de balón y ha realizado una gran parada al final. Es un líder y nos va a aportar mucho”.
Un golpe durísimo a los 33 años
Su llegada al Girona fue una noticia positiva para todas las partes, lo que hace aún más difícil asumir este contratiempo. Para el club, para el proyecto… y especialmente para él.
A sus 33 años, la ley de Murphy vuelve a cebarse con Marc-André Ter Stegen, que en pocos meses ha tenido que despedirse del club más importante de su carrera y ahora corre el riesgo de decir adiós también a su gran objetivo personal: el Mundial. De 180 minutos de ilusión… a un nuevo capítulo de incertidumbre.