El FC Barcelona sigue con atención la evolución de Raphinha tras las molestias musculares que el extremo sufrió con la selección brasileña en el amistoso disputado anoche contra Francia. El jugador fue sustituido en el descanso del partido disputado en el Gillette Stadium de Massachusetts tras notar dolores en el muslo derecho.
Al finalizar el encuentro, el seleccionador de la canarinha Carlo Ancelotti comentó los problemas físicos que obligaron al cambio de Raphinha:
«Raphinha jugó muy bien y después ha tenido un problema a final de la primera parte y lo hemos tenido que cambiar. Nos ha comentado que tenía un problema, que le molestaba un poco el músculo. Lo evaluarán mañana».
RIESGO DE UNA NUEVA LESIÓN EN LOS ISQUIOTIBIALES
Desde el club catalán se mantiene la prudencia. Los primeros contactos con el departamento médico de Brasil indican que podría tratarse de una lesión, aunque será necesario esperar los resultados de las pruebas para conocer la situación exacta. Según algunas informaciones desde la concentración brasileña, existe la posibilidad de un desgarro en los isquiotibiales, zona que ya le mantuvo dos meses de baja a finales del año pasado.

Raphinha es una pieza clave en los planes de Hansi Flick, tanto por su capacidad de generar peligro como por su implicación en la presión alta del equipo. La preocupación en Barcelona se intensifica al coincidir con una de las semanas más exigentes de la temporada, que incluye encuentros decisivos ante el Atlético de Madrid en LaLiga y en la Champions League, además del derbi ante el Espanyol.
ACTUALIDAD DE LA ENFERMERÍA AZULGRANA
Actualmente, Flick tiene lesionados a Christensen, De Jong, Koundé y Balde, aunque confía en que los tres últimos se sumen al equipo en los próximos días. Balde podría estar disponible ya para el partido de liga ante el Atlético de Madrid tras el parón, Koundé para la ida de los cuartos de final de la Champions, mientras que De Jong regresará con algo más de cautela debido a la gravedad de su lesión.
En el caso de Raphinha, desde el club esperan que no forme parte de la enfermería, pero se mantiene la cautela hasta conocer los informes médicos definitivos que saldrán a lo largo del día de hoy. Cruzan los dedos para que no sufra un desgarro en los isquiotibiales, una zona delicada que podría mantenerle varias semanas alejado de los terrenos de juego en un momento clave de la temporada.
