El FC Barcelona Femenino confirmó este martes la peor de las noticias: Laia Aleixandri sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y dice adiós a lo que resta de temporada.
La central azulgrana cayó lesionada el pasado jueves en Valdebebas, durante el encuentro de Copa de la Reina ante el Real Madrid. Tras las pruebas médicas pertinentes, el club hizo oficial un diagnóstico que ya se temía por las imágenes: la defensa tendrá que pasar por quirófano y afrontar una recuperación estimada de entre siete y nueve meses.

Un golpe durísimo en el momento más decisivo del curso.
Una victoria con un precio demasiado alto
El contundente 0-4 ante el Real Madrid quedó en un segundo plano. La clasificación para semifinales tuvo un sabor inevitablemente agridulce.
La propia Alexia Putellas lo verbalizó tras el partido:
“Hemos hablado con Laia, está preocupada y nosotras también. Te deja el cuerpo raro a pesar de haber ganado 0-4. Este tipo de lesiones siempre es una pena”.

Aleixandri regresaba a la titularidad tras superar una lesión muscular. Había disputado 30 minutos en Liga frente al Sevilla y apenas pudo completar diez ante el conjunto blanco antes de notar que algo no iba bien. Fue ella misma quien se dejó caer sobre el césped. Las lágrimas y los gestos de dolor anticipaban lo peor. Ni siquiera pudo abandonar el campo por su propio pie.
El impacto es doble: humano y deportivo. Laia regresó este verano al Barça con la etiqueta de fichaje estratégico, lista para liderar la defensa en el mejor equipo del mundo. Para Pere Romeu, su baja supone perder una pieza estructural en el tramo clave de la temporada.
Una adversidad más que afrontar juntas
La lesión de Aleixandri se suma a una temporada marcada por los contratiempos físicos hasta once jugadoras han pasado por la enfermería, pero esta es, sin duda, la más sensible.
El cuerpo técnico deberá reajustar la defensa en un calendario exigente, con Liga F, Champions League y Copa en juego. Jugadoras como Mapi León, Marta Torrejón o Esmee Brugts asumen ahora mayor responsabilidad, respaldadas por la confianza total del club.

En los dos encuentros posteriores a su ausencia, Aïcha Camara ha ocupado su lugar, demostrando personalidad y capacidad de adaptación. La profundidad de plantilla será clave para sostener el nivel competitivo.
Mientras tanto, Laia afrontará el proceso más duro de su carrera. El vestuario, unido, ya ha enviado el mensaje: este reto también lo superarán juntas. Porque en el Barça, las victorias se celebran en grupo. Y las adversidades, también.
