La portuguesa Kika Nazareth alcanzó el pasado fin de semana los 50 partidos oficiales con el FC Barcelona Femenino, una cifra simbólica que llega acompañada de su mejor momento deportivo y personal desde su aterrizaje en Barcelona. Coincidiendo con este hito, la atacante concedió sendas entrevistas a Betevé Esports y Mundo Deportivo, en las que repasó su evolución, su adaptación al club y su ambición intacta.
Un inicio exigente y un proceso de transformación
Kika no esconde que sus primeros meses como azulgrana fueron duros. Así lo reconocía con honestidad en Betevé:
“Las cosas al principio siempre cuestan. Ahora soy una jugadora mejor gracias a todo lo que he vivido. Lloré mucho, sufrí mucho, pero ahora estoy aquí, bien, feliz y con muchas ganas de seguir con la misma ambición”.

Fuente: Mundo Deportivo | Fotografía: Pere Punti
Ese proceso de adaptación fue tan emocional como deportivo. En Mundo Deportivo, la portuguesa señalaba el cambio más evidente respecto a sus inicios:
“La mentalidad, diría. Ya no pienso tanto las cosas, me salen mejor. Creo que ahora estoy más tranquila. Acepté que merezco estar aquí”.
Una frase que resume su crecimiento interior y la seguridad adquirida en un entorno de máxima exigencia.
La Champions, marcada en rojo
La UEFA Women’s Champions League sigue siendo el gran objetivo colectivo. Kika recordó la final perdida el curso pasado y dejó clara la ambición del vestuario:
“Queremos llegar a la final y haremos todo para llegar. Tenemos equipo y calidad, y hay que creer”

Eso sí, con una reflexión madura sobre la presión de vestir la camiseta del Barça: “Si estás en el Barça, parece que no ganar es fracasar, pero somos personas. Fallar no significa fracasar”
Barcelona, el Barça y la identidad
La adaptación fuera del campo ha sido natural. Kika se siente cómoda en la ciudad y encuentra similitudes con su Portugal natal:
“La gente, la comida, la playa… todo se parece mucho. Me he tenido que adaptar más dentro del campo que fuera”.

Integrada también a nivel cultural ya utiliza el catalán con naturalidad, destaca el ambiente del vestuario: “Tengo mucha suerte, aquí son muy buenas personas y grandes amigas”.
Respeto y admiración por La Masia
La presencia constante de jóvenes del filial no pasa desapercibida para la portuguesa:
“Suben sin miedo a fallar, muy tranquilas. Es por la metodología y la confianza que tienen”.

Y añade una reflexión reveladora: “Aprendo mucho de ellas. Nosotras también aprendemos con las jóvenes”
Un presente sólido y un futuro abierto
Con 23 años, Kika Nazareth atraviesa uno de sus mejores momentos. Fue MVP ante el Alhama en la última jornada y se ha consolidado como una pieza fiable dentro del esquema del equipo. Su historia es la de una futbolista que ha sabido sufrir, adaptarse y crecer, convirtiéndose en un ejemplo de madurez en un club donde el nivel de exigencia no admite atajos.
El presente ya es suyo. El futuro, también.