Pese al tropiezo liguero en Anoeta, el FC Barcelona sigue firmando una temporada de máxima exigencia y ambición. El conjunto dirigido por Hansi Flick continúa vivo en todas las competiciones: líder en LaLiga, clasificado para los cuartos de final de la Copa del Rey donde se medirá al Albacete Balompié y aún con opciones reales de avanzar en la UEFA Champions League, pese a las dificultades iniciales.
El calendario no concede tregua, pero el Barça mantiene intacta su condición de candidato a pelear por todos los títulos.
LaLiga: liderazgo, goles y margen de confianza
En el campeonato doméstico, el cuadro azulgrana marcha primero con 49 puntos, uno por encima del Real Madrid, una diferencia que se estrechó tras la derrota ante la Real Sociedad, marcada por decisiones arbitrales controvertidas y la falta de acierto ofensivo.

Aun así, los números avalan al líder: 16 victorias en 20 partidos, 54 goles a favor y solo 22 en contra, la mejor diferencia de goles del campeonato. En casa, los culés se muestran prácticamente intratables; como visitantes, sigue siendo el gran reto a corregir.
Otro rasgo destacable es su capacidad de reacción. Este Barça ha aprendido a remontar escenarios adversos, una demanda histórica de la afición que el equipo ha convertido en seña de identidad. A ello se suma el reciente título de la Supercopa de España, conquistado ante el eterno rival, un impulso anímico clave para el tramo decisivo del curso.
Copa del Rey: el “rey de copas” quiere más
En el torneo del KO, el Barça vuelve a justificar su apodo histórico. Tras superar al Racing de Santander en un duelo exigente, el sorteo ha deparado un cruce ante el Albacete, el sorprendente “matagigantes” tras eliminar al Real Madrid.

Lejos de ser una eliminatoria cómoda, el encuentro exigirá máxima concentración. El rival llegará con la moral alta, mientras que los de Flick deberán mostrar, una vez más, su capacidad de adaptación, profundidad de banquillo y madurez competitiva.
Champions League: dificultades… pero opciones intactas
En Europa es donde más está costando encontrar regularidad. El Barça ocupa actualmente la 15ª posición con 10 puntos en la fase de liga, un margen estrecho que obliga a afinar cada detalle. El próximo compromiso, ante el Slavia Praga como visitante, será una prueba de fuego, especialmente por el rendimiento irregular lejos de casa.

Pese a ello, el equipo mantiene su identidad basada en la posesión y la presión, con ajustes tácticos de Flick: laterales más contenidos y un mediocentro clave para frenar transiciones. La juventud de la plantilla explica ciertos errores, pero también un crecimiento evidente en carácter y competitividad.
Una ilusión que vuelve a crecer
La combinación de resultados, títulos recientes y evolución colectiva ha devuelto la ilusión al barcelonismo. Este Barça compite mejor, transmite personalidad y ya no se siente inferior en Europa. Los rivales lo saben.
Con margen de mejora, sí, pero también con argumentos sólidos, el conjunto azulgrana encara la temporada con un mensaje claro: está preparado para luchar por todo.