El FC Barcelona no entiende de excusas. Ni de fechas incómodas ni de calendarios comprimidos. El equipo de Hansi Flick respondió en el césped con una actuación sólida y convincente ante CA Osasuna, firmando un 3-0 que le permite colocarse líder en solitario y arrancar con fuerza un exigente tramo de siete partidos en apenas 19 días.

El contexto no era menor. El Barça llegaba condicionado por un calendario que no deseaba, pero lejos de especular, mostró carácter, ambición y una clara voluntad de enviar un mensaje: este equipo está preparado para competir en todos los frentes. La goleada sirvió también como ajuste de cuentas deportivo ante el único rival que había sido capaz de marcarle cuatro goles esta temporada en Liga.
Primera parte: intensidad, pegada y control absoluto
El guion quedó claro desde el inicio. El Barça fue agresivo, vertical y dominante, con Alejandro Balde convertido en un puñal constante por el costado izquierdo. De una de sus primeras incorporaciones nació el aviso que anticipaba lo que estaba por venir. Osasuna apenas podía sostener el ritmo azulgrana.
El premio no tardó en llegar. En el minuto 11, Ferran Torres atacó el primer palo con determinación para adelantar a los culés con un remate al primer toque. El ‘tiburón’ estaba enchufado y rozó el doblete poco después con una falta directa que se estrelló en el larguero.

El dominio se tradujo también en un penalti provocado por Dani Olmo tras ser arrollado por Sergio Herrera. El guardameta rojillo detuvo el primer lanzamiento, pero el VAR obligó a repetirlo por invasión del área. A la segunda, Olmo no falló. El 2-0 reflejaba fielmente lo visto sobre el césped.
La nota negativa llegó con la lesión del propio Dani Olmo, sustituido antes de la media hora por Fermín López, mientras que Osasuna también perdía a Iker Muñoz por problemas físicos. El Barça, lejos de levantar el pie, siguió acumulando ocasiones, con Lamine Yamal dejando destellos de su talento antes del descanso.
Segunda parte: trámite, control y sentencia
Tras el paso por vestuarios, el encuentro entró en un ritmo más bajo. El Barça gestionó ventajas con madurez ante un Osasuna que adelantó líneas, pero dejó espacios a la espalda. Fue ahí donde los de Flick se sintieron más cómodos.
El tercer gol llegó como consecuencia natural del dominio. Transición rápida conducida por Pablo Torre, combinación con Fermín y definición certera de Robert Lewandowski, que puso la puntilla al partido. Montjuïc disfrutaba mientras el rival apenas encontraba respuestas.

Con el marcador decidido y la mirada puesta en el exigente calendario, Hansi Flick movió el banquillo dando entrada a Pablo Torre, Pau Víctor y Gerard Martín, administrando esfuerzos y reforzando la idea de grupo. El Barça cerró el encuentro sin sobresaltos, dejando la portería a cero y confirmando su excelente momento competitivo. Una victoria contundente, de carácter y de mensaje claro: este Barça no se esconde.
Ficha técnica
FC Barcelona: Szczęsny, Balde, Íñigo Martínez, Eric Garcia, Koundé, Pedri, Frenkie de Jong, Gavi, Dani Olmo, Lamine Yamal y Ferran Torres.
CA Osasuna: Herrera, Juan Cruz, Herrando, Catena, Areso, Moncayola, Ibáñez, Iker Muñoz, Arnáiz, Aimar Oroz y Raúl García.