El FC Barcelona inicia la segunda vuelta del campeonato liguero visitando Anoeta este domingo a las 21:00. Más allá de los méritos propios, es sabido que lo que ocurre en la capital siempre se analiza con lupa, y la realidad es que su máximo rival, el Real Madrid, atraviesa uno de los momentos más delicados que se recuerdan en los últimos años. Los culés fueron sus verdugos en la Supercopa de España, un título que siempre sabe mejor cuando se conquista ante los blancos, y además sellaron esta semana el pase a los cuartos de final de la Copa del Rey tras un partido muy serio frente al Racing de Santander. Semana redonda para los azulgranas.

Fuente: FC Barcelona.
Pero los de Hansi Flick nunca tienen suficiente. Las alegrías se celebran, sí, pero sin bajar el ritmo. Probablemente esa sea una de las claves del crecimiento y la mejoría del equipo. El próximo reto pasa por sumar los tres puntos por duodécima jornada consecutiva en Liga. Enfrente, una Real Sociedad cuya irregularidad la mantiene a solo cuatro puntos del descenso, marcado actualmente por el Valencia.
El Barça, a seguir brillando
El Barça es hoy el rival a batir. Un equipo cargado de fortalezas y con apenas fisuras visibles. Es el conjunto que más goles promedia en el campeonato —más de 50 en 19 jornadas—, puro rock and roll. Cuenta con la mejor delantera a nivel nacional y con varios futbolistas atravesando el momento más dulce de sus carreras deportivas: Ferran Torres, Pedri, Raphinha, Lamine Yamal o Fermín López.
A todo ello se suma la explosión definitiva de Joan García, sobresaliente bajo palos, y la fiabilidad de jugadores como Marcus Rashford, Roony Bardghji y Dani Olmo, siempre preparados para aparecer cuando se les necesita. Incluso las irrupciones de Marc Bernal y Gerard Martín, dos futbolistas formados en casa, refuerzan la sensación de bloque sólido, convencido de a qué quiere jugar y de cómo hacerlo.

Con este panorama, cuesta imaginar una derrota azulgrana, más aún teniendo en cuenta el historial favorable ante los donostiarras: 25 victorias en 37 enfrentamientos. La última vez que los txuri-urdin se impusieron al Barça fue en noviembre de 2024.
La única nota negativa en clave culé ha sido la sorprendente salida de Dro, a quien el club pretendía blindar. El propio futbolista ejecutó su cláusula de rescisión para abandonar la disciplina azulgrana. Un golpe inesperado que puede empañar los últimos días, pero que no supone un terremoto como tal en Can Barça.
La “nueva” Real, en busca del campanazo
La Real Sociedad de Pellegrino Matarazzo afronta su reto más exigente. Desde la llegada del técnico estadounidense, el conjunto vasco ha mostrado una versión mucho más competitiva e intensa. Todavía no conoce la derrota bajo su mando: forzó los penaltis y avanzó en Copa, ganó en el último suspiro al Getafe y empató frente al Atlético de Madrid en Liga.
Más allá de los resultados, las sensaciones son positivas. Se percibe un bloque con más energía, carácter y confianza. Con talento ofensivo en nombres como Mikel Oyarzabal, Take Kubo, Brais Méndez, Gonçalo Guedes o Barrenechea, la Real ve portería con relativa facilidad. No genera en exceso, pero es eficaz. En defensa, Zubeldia, Sergio Gómez y Jon Martín conforman una zaga competitiva, respaldada por un seguro bajo palos como el internacional Álex Remiro, pese a que los números reflejen 27 goles encajados.

Jugar en casa debe ser un plus para los realistas. Así lo subrayó el propio Matarazzo en la previa: “Será importante conectar de nuevo con el espíritu de la ciudad y del estadio, que es muy importante para nosotros”.
Sea como sea, una temporada que comenzó muy cuesta arriba parece ir allanándose. La llegada de Pellegrino Matarazzo ha supuesto un punto de inflexión. Además, San Sebastián se acerca a uno de sus días grandes con la Tamborrada en el horizonte.
La pregunta es inevitable: ¿serán suficientes la mejoría realista y el empuje de Anoeta para frenar al líder de la Liga?