Ante la delicada situación que vive el Barça Femení por las lesiones y bajas, las jugadoras del filial tuvieron sus primeros minutos en Liga F en el estadio de las Gaunas, frente al DUX Logroño. Un encuentro que el Barça ganó con solvencia y en el que volvió evidenciarse que tiene una de las mejores cantera del mundo.

DOS CAMINOS MUY DIFERENTES Y UN MISMO DESTINO
El Barça ha apostado siempre por su cantera. Este año, con el aluvión de lesiones, aún más. La visita por tierras logroñesas dejó otra prueba de ello: los primeros minutos en la élite de Adriana Ranera y María Llorella. Adriana, que ya salió al término del partido en Copa frente al Alavés, partió del once inicial y formó junto con Aïcha Cámara una dupla defensiva inédita hasta ahora. La de Sant Cugat del Vallés, es la capitana del filial B. Llegó hace 6 años- con 14– al Barça. Se formó en el San Cugat y tras un breve paso por el Damm, empezó su etapa de azulgrana . El partido que firmó no dejó indiferente a nadie. Estuvo impecable en los duelos y consiguió muchas recuperaciones. En todo momento se le vio precisa, tranquila y con una confianza que dista de los nervios de quien debuta. Supo aprovechar su oportunidad.
María Llorella (19), por su parte, entró con el partido encauzado. La lateral completó casi toda su etapa formativa con el RCD Espanyol y hace 4 años que recaló en el Barcelona. Un salto cualitativo que que la futbolista ha vivido como una oportunidad de oro y ha sabido exprimir hasta llegar a cumplir su sueño. «Estoy muy feliz por mi debut en el primer equipo, por la confianza y por la victoria… ¡a seguir!”, aseguró por la cuenta de Instagram del club en el post- partido.

UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS
Lo cierto es que el Barça terminó el partido frente al DUX Logroño con 4 jugadoras del filial: Adriana y María, y Carla Juliá y Fenger, asentadas en dinámica de primer equipo. Para Pere Romeu, contar con jóvenes de ese nivel tiene un valor incalculable. Cada vez son menos los partidos intrascendentes y mayor la exigencia. El calendario tiene ya muchas fechas marcadas en negrita. Con el pitido final, el técnico catalán les reconoció su gran trabajo:
Las jugadoras de abajo nos han ayudado muchísimo, estoy muy contento de poder hacer debutar a estas jugadoras. Vienen a entrenar y a jugar con personalidad y talento.
Aunque debe reinar la paciencia, todo parece indicar que las dos futbolistas han llegado para quedarse.