La eliminación en los cuartos de final de la Champions League ha acelerado la planificación del FC Barcelona de cara a la próxima temporada. Con LaLiga bien encarrilada, la dirección deportiva ya trabaja en el siguiente paso del proyecto de Hansi Flick, buscando un salto competitivo definitivo.
En ese contexto, una de las parcelas que más cambios puede sufrir es el ataque. El equipo ha competido a buen nivel, pero necesita más regularidad en los metros finales para aspirar de nuevo a todos los títulos. En el tramo decisivo de la temporada, Ferran y Lewandowski han bajado sus cifras goleadoras, y eso ha limitado las opciones de ganar más títulos.
EL POSIBLE FICHAJE DE UN ‘9’
El futuro de Robert Lewandowski sigue abierto dentro de la planificación. El club valora su continuidad a corto plazo, y ya le han ofrecido una oferta de renovación a la baja. Ahora, será el polaco quien tome la palabra.

En paralelo, durante los últimos meses se han valorado escenarios de máximo nivel, con nombres como Julián Álvarez o incluso Harry Kane vinculados al club azulgrana.
Sin embargo, el club debe hacer una lectura completa. Apostar por una operación de este calibre implicaría concentrar una parte demasiado importante del esfuerzo económico en una sola posición, limitando la capacidad de reforzar otras áreas clave dentro de la plantilla. Por ese motivo, la dirección deportiva explora alternativas más equilibradas dentro del mercado.
En ese grupo apareció a principios de 2026 el nombre de Dušan Vlahović, aunque esa vía quedó finalmente descartada por decisión interna. Las otras alternativas ‘low cost’ que han salido en los últimos días son dos conocidos de la liga: Alexander Sorloth y Vedat Muriqi.


Dos opciones de rendimiento inmediato con experiencia en LaLiga que permitirían a Hansi Flick disponer de un plan B para cargar el área y ganar poderío aéreo.
LA BÚSQUEDA INCANSABLE DE UN EXTREMO
Desde el verano de 2024, el Barça trabaja en la idea de incorporar un extremo vertical y con capacidad para aportar cifras de manera constante. La primera gran apuesta fue Nico Williams, por quien el club lo intentó en dos veranos consecutivos sin éxito.
Esta temporada, la alternativa a Raphinha ha sido Marcus Rashford, en una cesión que ha ido de más a menos. Su aportación ha sido más productiva en números que en continuidad de juego, y a día de hoy su continuidad en el proyecto está más lejos que nunca. A partir de la decisión que se tome con el inglés, en el mercado aparecen otras alternativas.

En la agenda han aparecido nombres como Andreas Schjelderup, además de opciones de perfil más conocido dentro del club como Ez Abde, del Real Betis, o Jan Virgili, del Mallorca. Estos dos últimos, con vínculos previos y ciertos derechos sobre ellos.
RAFAEL LEÃO, UN PERFIL DESEADO DE DIFÍCIL ALCANCE
Sin embargo, en las últimas horas ha vuelto a emerger con fuerza un nombre que ya estuvo en la órbita azulgrana en el pasado: Rafael Leão.
El extremo portugués estaría muy cerca de salir del AC Milan este verano, pese a tener contrato hasta 2028. Esta temporada ha perdido protagonismo y mantiene una relación complicada con su actual entrenador, Massimiliano Allegri. En el entorno del jugador se da por hecho que está en sus últimos meses dentro del club italiano.

Leão, que ya fue seguido por el Barça en veranos anteriores, encaja en el perfil que busca la dirección deportiva: desequilibrio, capacidad para romper partidos y experiencia en la élite. Además, el jugador prioriza seguir en Europa por delante de una experiencia arábica, y en varias ocasiones se ha mostrado interesado en vestir de azulgrana como lo hizo su ídolo, Ronaldinho.
El Barça, por su parte, siempre ha valorado su nombre, ya que es un jugador del agrado de Deco y de Laporta, pero las cantidades que puedan pedir los italianos complican la operación.
Por ahora, la hoja de ruta está trazada, pero sin decisiones cerradas. El club busca equilibrio entre impacto deportivo y viabilidad económica en un verano que será clave para volver a luchar por todos los títulos en la temporada 2026-27.
