El delantero del Barça Atlètic, Óscar Gistau, volverá a estar de baja durante aproximadamente tres meses, según informó el club y confirmó el club tras las pruebas médicas. El canterano tuvo que abandonar el terreno de juego por molestias musculares en el último encuentro y las sensaciones no eran nada buenas desde el primer momento.

El colmo de la mala suerte
La noticia supone un golpe durísimo para el filial azulgrana. Gistau acababa de reaparecer hace apenas unas semanas tras superar una lesión en el menisco externo de la rodilla izquierda sufrida en octubre, que le obligó a pasar por quirófano. Su regreso había sido celebrado como un refuerzo de invierno de lujo por parte de Juliano Belletti, que llegó a afirmar que su vuelta era “uno de los mejores fichajes” para el equipo en este tramo de temporada.
Sin embargo, en el duelo de cuartos de final de la Copa del Rey juvenil ante la UD Las Palmas, disputado en el Estadi Johan Cruyff, el delantero volvió a encender las alarmas. Antes de la media hora de juego sintió un pinchazo muscular y pidió el cambio de inmediato. Ni el cuerpo técnico ni el club quisieron asumir riesgos, especialmente teniendo en cuenta su historial reciente.

Fuente: Mundo Deportivo.
No es la primera vez que sufre un contratiempo muscular serio. En diciembre de 2024 ya tuvo que ser intervenido en Finlandia por una lesión en el isquiotibial. La repetición de episodios similares empieza a preocupar.
Tres meses fuera… y preocupación creciente
El parte médico confirma una lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha, con un tiempo estimado de recuperación de unos tres meses. Esto complica seriamente su participación en el tramo decisivo del curso, tanto en la lucha por el ascenso del Barça Atlètic como en la esperada Final Four de la Copa juvenil, donde los azulgranas defenderán título.
Más allá del calendario inmediato, en Can Barça inquieta la falta de continuidad del atacante. Considerado una de las grandes promesas de la cantera, Gistau apenas ha podido disputar 18 partidos entre la pasada campaña y la actual. A sus 17 años, la regularidad competitiva es clave para su desarrollo, y las lesiones están frenando una progresión que apuntaba muy alto.
El talento sigue intacto. Ahora, el reto es que el físico le permita demostrarlo.