En una entrevista sincera para la serie audiovisual A Guest and a Half de Sofascore, Raphinha volvió a pronunciarse sobre uno de los episodios más comentados de su última temporada: su posición final en la carrera por el Balón de Oro 2025.
El extremo del conjunto catalán no ocultó su sorpresa ni su convicción de que, por rendimiento y números, merecía un reconocimiento mayor tras una campaña decisiva con la camiseta azulgrana.
Sinceridad sin rodeos
Cuando fue preguntado por el lugar en el que se situaría a sí mismo en la clasificación, Raphinha no dudó:
“Yo me pondría primero”.

El brasileño fundamentó su respuesta en la regularidad mostrada durante toda la temporada, tanto en competiciones nacionales como internacionales:
“Un premio individual no puede basarse en una sola competición. Por los títulos que gané, los números que hice y lo que aporté al equipo, creo que merecía ganar”.
Su reflexión pone el foco en el rendimiento global del curso y no únicamente en el impacto de la Champions League, criterio que en muchas ocasiones termina marcando el resultado final de la votación.
Decepción, pero con orgullo
Raphinha reconoció que el desenlace del premio le dejó un sabor amargo:
“Me sentí decepcionado porque esperaba estar al menos entre los tres primeros”.
Unas palabras que reflejan tanto su ambición personal como la conciencia del nivel que alcanzó con los culés, siendo uno de los futbolistas más determinantes del curso en ataque.
Respeto a los rivales
Pese a su postura, el atacante azulgrana también mostró respeto hacia otros candidatos:
“Si el premio se decide prácticamente por una sola competición, hay jugadores que hicieron una temporada espectacular”.

Con ello, Raphinha dejó claro que entiende los criterios del galardón, aunque no los comparta plenamente.
Un mensaje que trasciende el premio
Más allá del Balón de Oro, sus palabras refuerzan la mentalidad competitiva del futbolista y su liderazgo dentro del vestuario. El brasileño se siente protagonista de un proyecto que vuelve a ilusionar al barcelonismo y reivindica su peso específico en los éxitos recientes del equipo.
Para Raphinha, su temporada no se mide por un trofeo individual. Su discurso, firme y sin victimismo, confirma que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y que quiere seguir siendo una referencia en el nuevo Barça de Hansi Flick.