El FC Barcelona ha tomado una decisión clara respecto a uno de los nombres que había aparecido en su radar ofensivo en los últimos meses. Etta Eyong, delantero del Levante UD, ya no es una opción prioritaria para el club azulgrana. Según información contrastada, el Barça ha decidido no avanzar en su fichaje y dejar la operación aparcada.
La decisión responde a criterios deportivos y económicos, dentro de una planificación más amplia de la dirección deportiva.
Un nombre que estuvo sobre la mesa
Durante 2025, el nombre de Etta Eyong apareció vinculado al Barça como posible apuesta de futuro para la delantera. Su potencia física, su perfil de ‘9’ moderno y su progresión en LaLiga despertaron interés en varios clubes, entre ellos el Barcelona.

Sin embargo, ese interés nunca pasó a una fase avanzada. El seguimiento existió, pero no se tradujo en negociaciones formales ni en una oferta concreta.
El factor económico, clave en la decisión
El principal motivo que ha llevado al Barça a descartar la operación es el coste del fichaje. Eyong tiene una cláusula de rescisión cercana a los 30 millones de euros, una cifra que el club considera elevada para su situación financiera actual.
Además, desde el entorno del Levante se ha confirmado que no hubo contactos oficiales recientes por parte del Barça. La entidad catalana nunca llegó a sentarse a negociar porque el margen de maniobra era muy reducido.
Prioridades distintas en la planificación deportiva
Más allá del precio, el Barça ha redefinido sus prioridades para la delantera. El club busca perfiles que encajen mejor en su idea de juego o que representen una oportunidad de mercado más asumible, ya sea por edad, coste o proyección dentro del sistema.

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En ese contexto, Eyong dejó de ser una opción preferente. El Barça valora su potencial, pero entiende que la operación no ofrecía el equilibrio adecuado entre inversión y rendimiento esperado.
Sin ruptura, pero tampoco sin avances
Descartar el fichaje no significa cerrar la puerta para siempre. En el Barça reconocen que seguirán observando su evolución, como hacen con muchos jugadores de LaLiga. Sin embargo, no hay negociaciones en curso ni intención de retomarlas a corto plazo.
La relación entre clubes se mantiene normal, sin tensiones ni movimientos bruscos.
El mercado sigue abierto y el Barça continúa trabajando con una idea clara: reforzar el equipo sin comprometer su equilibrio económico ni su modelo deportivo.