El FC Barcelona ha dado un paso clave en su política de cuidar a sus jovenes talentos de La Masia. Ebrima Tunkara, una de las joyas más prometedoras de la cantera azulgrana, firmó ayer su primer contrato formal con el club en un acto celebrado en la Ciutat Esportiva.

El compromiso alcanzado este viernes asegura la continuidad del delantero zurdo en la estructura formativa del Barça y representa una apuesta por su futuro deportivo y humano dentro de la entidad.
Un contrato que mira al futuro
El contrato firmado por Tunkara entrará en vigor cuando cumpla 16 años, el próximo 10 de marzo de 2026, fecha en la que podrá formalizar legalmente un acuerdo profesional.
Esta firma no es solo un trámite administrativo: para el Barça significa asegurar a uno de los talentos más atractivos de su generación y evitar que otros clubes europeos pujantes se lo lleven antes de completar su formación.
Quién es Ebrima Tunkara y por qué importa
Ebrima Tunkara, nacido en Gambia en 2010 y criado en Cataluña desde niño, ha sido uno de los nombres más seguidos dentro de La Masia durante las últimas temporadas. Destaca por su velocidad, técnica, visión de juego y versatilidad ofensiva, y ha jugado con el Juvenil A desde el verano pasado, compitiendo contra rivales varios años mayores.
El zurdo ha demostrado su capacidad de adaptación, tanto de mediapunta como de extremo, y forma parte de la Selección Española Sub-17, donde también ha brillado en las fases clasificatorias europeas.

El club siempre ha valorado su progresión con paciencia, priorizando el desarrollo sostenido antes que aceleraciones prematuras, un enfoque que ahora se traduce en la firma de un contrato que protege su crecimiento a largo plazo.
La Masia y la batalla por los talentos
La firma de Tunkara se produce en un contexto en el que equipos de toda Europa han seguido de cerca su evolución. El propio club reconoció internamente que hubo interés de otros grandes clubes extranjeros antes de que se cerrara el acuerdo con el Barça.
Este tipo de operaciones reflejan la estrategia del FC Barcelona para retener y consolidar sus mejores talentos, algo que se ha visto reforzado con decisiones similares en los últimos años para jugadores jóvenes con proyección.
Lo que significa para el club y el jugador
Para el Barça, este acuerdo supone:
- Protección del talento formativo más destacado de su generación.
- Reducción del riesgo de perderlo ante la competencia europea.
- Un mensaje de confianza en el modelo de La Masia, reforzando la idea de que los jóvenes formados en casa tienen opciones reales de crecimiento.
Para Ebrima, este contrato no solo es el primero de su vida profesional, sino también el inicio de una etapa en la que se le considera un proyecto de futuro.
El siguiente paso: ahora empieza lo importante
Aunque el contrato entrará en vigor en marzo, la firma de ayer marca un antes y un después en la carrera de Tunkara. Ya pertenece de forma más estrecha al proyecto azulgrana y su progresión será acompañada de cerca por los técnicos de La Masia y el cuerpo deportivo del club.
Si su crecimiento continúa al ritmo actual, no se descarta que a medio plazo pueda dar el salto al Barça Atlètic y, más adelante, competir por un lugar en el primer equipo.