La Selección Española vive semanas de reflexión tras tensiones entre jugadores del FC Barcelona y del Real Madrid, que han encendido las alarmas a pocos meses del Mundial de Fútbol 2026. Lo que en otros tiempos se vería como rivalidad, ahora preocupa a Luis de la Fuente por el impacto que pueda tener en la cohesión del equipo más allá de los colores de club.
¿Por qué hay preocupación?
La preocupación no surge de rumores, sino de hechos recientes que han trascendido tanto dentro como fuera del campo en los Clásicos de esta temporada. Las tensiones entre futbolistas de clubes rivales han sido señaladas como posibles fuentes de fricción interna en La Roja.

Tras varios desencuentros que algunos jugadores han mostrado, la Selección lo percibe como un riesgo para la armonia grupal. La Roja basa gran parte de su competitividad en la relación entre sus titulares, y cualquier grieta entre compañeros también puede trasladarse al vestuario nacional.
El seleccionador, entre la calma y la vigilancia
Ante este contexto, Luis de la Fuente ha tratado de desdramatizar lo sucedido en algunas ocasiones, recordando que las polémicas no deben interferir con la selección. En otras tensiones pasadas, el técnico ha enfatizado que “no hay comportamientos extraños dentro del grupo”, y que ha hablado directamente con los protagonistas para asegurar la normalidad.
Aun así, la Federación Española de Fútbol sigue muy atenta al clima interno, consciente de que La Roja ha construido su mejor versión en los últimos años con un ambiente de unión y hermandad entre jugadores. Una fisura en ese vínculo podría convertirse en un problema serio de cara a torneos clave como la Finalissima o la propia Copa del Mundo.
Lamine, Carvajal, Huijsen y el trasfondo deportivo
Los focos están especialmente sobre algunos nombres: Lamine Yamal y Dani Carvajal, y un momento tenso entre Yamal y Dean Huijsen en la reciente final de la Supercopa añadió más preocupación.

El asunto va más allá: Lamine y Carvajal son centrales en la planificación de De la Fuente, y comparten roles tácticos decisivos para el Mundial. Cualquier fractura podría tener repercusiones, especialmente bajo presión.
¿Qué se está haciendo desde la Selección?
La Roja está activa en gestionar estas tensiones de forma preventiva. El cuerpo técnico ha reforzado el mensaje de que la unidad debe primar por encima de cualquier rivalidad. Además, se valora trabajar en reuniones de grupo para fortalecer la química antes de concentraciones importantes.
La selección quiere que las relaciones vuelvan a la normalidad y que los jugadores entiendan que, aunque Barça y Real Madrid sean rivales eternos, tienen una responsabilidad mayor cuando visten la camiseta de España.