El mercado invernal empieza a moverse con fuerza y uno de los clubes más activos es el Atlético de Madrid. Las salidas de Raspadori y Gallagher, traspasados por 23 y 40 millones de euros respectivamente, obligan al conjunto rojiblanco a reforzar su centro del campo. En ese contexto, ha aparecido un nuevo nombre en la agenda colchonera: Marc Casadó.

Relegado a un segundo plano
Marc Casadó es un futbolista de la casa. Formado en La Masia, capitán en categorías inferiores y pieza importante durante su etapa en el Barça Atlètic, cumplió su sueño en la temporada 2022/23, debutando con el primer equipo en Champions League ante el Viktoria Pilsen.
Su irrupción fue firme. La temporada siguiente se convirtió en una solución fiable en la medular, aprovechando la ausencia de Frenkie de Jong y la confianza inicial de Hansi Flick. Sin embargo, el escenario actual es distinto. Con De Jong y Pedri plenamente recuperados y con Marc Bernal ganando peso en las rotaciones, el papel de Casadó ha pasado a ser secundario.

El centrocampista ha disputado 870 minutos en 19 partidos, 10 de ellos como titular, cifras muy alejadas de su protagonismo en el curso anterior (2.185 minutos). Una situación que, unida a su deseo de seguir creciendo y a la ambición de no perder opciones de una futura convocatoria mundialista, invita a reflexionar sobre su futuro inmediato.
Segunda opción… por ahora
Pese al interés del Atlético, Casadó no es la prioridad número uno. El gran objetivo rojiblanco es João Gomes, actualmente en el Wolverhampton Wanderers. De hecho, el club madrileño, con Mateu Alemany al frente de la planificación deportiva, ya ha iniciado conversaciones con el entorno del brasileño, aunque la operación sigue lejos de cerrarse.
En caso de no concretarse esa vía, el nombre de Marc Casadó gana enteros. Las buenas relaciones entre ambos clubes y el pasado azulgrana de Alemany podrían facilitar un acuerdo. En ese escenario, existiría predisposición positiva por parte de todas las partes: Barça, Atlético y jugador.
Por ahora, no hay oferta formal ni negociación avanzada. Pero el interés es real y el contexto podría convertir a Casadó en una opción de mercado a tener muy en cuenta en las próximas semanas.