El FC Barcelona sigue adelantándose al futuro. Tras su debut con el Barça Atlètic en la Copa Catalunya, el club tiene muy encaminada la renovación de Ebrima Tunkara, una de las grandes joyas de La Masía, que firmará su primer contrato profesional en cuanto cumpla los 16 años el próximo mes de marzo.
El joven talento, de solo 15 años, ya ha empezado a dar pasos firmes en la estructura del fútbol formativo azulgrana, confirmando por qué es considerado uno de los proyectos más ilusionantes de su generación.
Debut y demostración
El Barça Atlètic se enfrentó esta semana al NSA Camp Joliu en los cuartos de final de la Copa Catalunya, un encuentro que Juliano Belletti aprovechó para dar minutos a varios jugadores del Juvenil A. Entre ellos, todas las miradas se centraron en Ebrima Tunkara.

El canterano fue titular y disputó 53 minutos como interior, mostrando personalidad, criterio con balón y una notable capacidad para incorporarse al ataque. Aunque su posición natural puede ser también la de extremo izquierdo, su polivalencia le permite adaptarse a distintos roles ofensivos dentro del sistema.
Su debut con el filial llega avalado por su rendimiento en el Juvenil A, donde ya suma cinco goles entre Liga y Youth League, consolidándose como una pieza clave en el esquema formativo del club.
Apuesta total por el talento
Tunkara es uno de los estandartes de la nueva generación de La Masía. Aún queda camino por recorrer antes de pensar en el primer equipo, pero en el club lo consideran un diamante en bruto por su calidad técnica, su madurez competitiva y su capacidad para marcar diferencias en los metros finales.
Hasta hace poco, el jugador no contaba con representante, algo poco habitual en el fútbol actual a una edad tan temprana. Recientemente, sin embargo, se ha incorporado a la agencia de Pini Zahavi, representante de futbolistas como Robert Lewandowski, un movimiento que refuerza la idea de planificación a largo plazo.

Club y jugador comparten una hoja de ruta clara: crecimiento progresivo, sin prisas, pero con confianza plena en su potencial. Un talento precoz que, de forma más natural y orgánica que otros casos recientes, empieza a atraer los focos en Can Barça.
El Barça ya ha tomado nota. Y no quiere dejarlo escapar.