FC Barcelona, Athletic Club, Real Madrid y Atlético de Madrid pelearán por el primer título de 2026.
La primera semifinal enfrentará al campeón de LaLiga, el conjunto azulgrana, y al Athletic Club, cuarto clasificado. La segunda será entre los dos equipos madrileños: Atlético y Real Madrid, el 7 y 8 de enero a las 20:00h. Los vencedores se medirán en la final del 11 de enero.

Los reyes de copas, a escena
El primer duelo medirá al equipo de Hansi Flick con el de Ernesto Valverde, reedición de las semifinales del curso pasado. Los culés defienden título vencieron 5–2 al Real Madrid y llegan reforzados tras proclamarse campeones de invierno en la liga doméstica.
El cuadro catalán muestra credenciales muy similares al del curso anterior: brillantez ofensiva, control del ritmo, personalidad competitiva y capacidad para remontar.
Aunque Lamine Yamal no esté al 100%, Raphinha sí lo está. Pedri brilla, Ferran Torres aporta como nunca y Marcus Rashford ha recuperado sensaciones. En defensa, Eric García y Gerard Martín sostienen la zaga, mientras Joan García se consolida como seguridad presente y futura.

Un contraste evidente respecto al Athletic, que ha perdido 3 de los últimos 4 partidos y sufre para marcar, justo lo contrario que la escuadra blaugrana, que promedia 2,83 goles por partido. Las bajas por lesión pesan mucho en los vascos. Los culés buscan su 16ª Supercopa de España; para los leones sería la cuarta. Sobre el papel el favoritismo parece claro, pero sobre el césped todo puede pasar. Esa es la magia de este deporte.
Necesidad vs ambición
La segunda semifinal enfrenta a Real Madrid y Atlético de Madrid. Para los de Xabi Alonso, el choque tiene aroma a final anticipada. Pese a sus tres últimas victorias, las dudas persisten: juego irregular, dependencia de Courtois y Mbappé, y un contexto de presión en el Santiago Bernabéu. Además, el francés es seria duda para la cita.

Enfrente estará un Atlético en plena forma, probablemente uno de los equipos más competitivos de Europa ahora mismo. Con Antoine Griezmann, Koke y Jan Oblak a un nivel altísimo, más Marcos Llorente y Giuliano Simeone creciendo, y Pablo Barrios consolidándose como mediocentro del futuro. A la espera del mejor Julián Álvarez, siempre queda la bala de Sørloth como revulsivo.
Si al morbo del derbi le sumamos el recuerdo del 5–2 en el Metropolitano, el espectáculo está asegurado.