Ganar la UEFA Women’s Champions League es uno de los grandes objetivos marcados por el FC Barcelona Femenino desde el inicio de la temporada. Tras una fase de grupos exigente, marcada por el tropiezo inicial en Manchester y una reacción contundente que permitió cerrar el grupo como primeras, las azulgranas entran ahora en el terreno donde no hay margen de error: los cuartos de final.
El primer obstáculo será de máxima exigencia. El Barça visita el Volkswagen Arena para medirse al VfL Wolfsburg, un rival herido en lo doméstico pero históricamente temible en Europa. Las alemanas llegan a esta eliminatoria tras quedarse a seis puntos del Bayern de Múnich en la Bundesliga y caer eliminadas en la Copa ante el Hoffenheim, un contexto que aumenta su necesidad de reivindicación continental.

El rival: gol, experiencia y orgullo europeo
El Wolfsburgo es, hasta el momento, el equipo más goleador de esta edición de la Champions, con 28 goles repartidos entre ocho futbolistas distintas. Destacan los cuatro tantos de Alexandra Popp y Jónsdóttir, además del liderazgo de la propia Popp en el apartado asistente, con tres pases de gol en cinco partidos. La veterana delantera alemana sigue siendo el alma competitiva de un equipo que nunca baja los brazos en Europa.
Enfrente estará un Barça que presume de solidez defensiva: solo tres goles encajados en toda la competición, el mejor registro del torneo. El duelo enfrenta, así, al ataque más productivo contra la defensa más fiable, una combinación que eleva aún más el interés táctico del cruce.

Pajor vuelve a casa… como amenaza
Uno de los grandes focos del partido estará en Ewa Pajor. La delantera polaca regresa al estadio donde fue referencia durante cinco temporadas, ahora como líder ofensiva del Barça. Su adaptación al sistema de Pere Romeu ha sido inmediata y su impacto en Europa es total. Junto a ella estará Clàudia Pina, ya recuperada, que suma cinco goles en la Champions, los mismos que Pajor.
No todo son buenas noticias para las azulgranas. La lesión de Kika Nazareth, con afectación en los ligamentos del tobillo izquierdo, la deja fuera para lo que resta de temporada. Tampoco estarán disponibles Ellie Roebuck ni Ona Batlle, ambas con bajas estimadas de unas dos semanas.

Un primer paso clave
El Barça sabe que sacar un buen resultado en Alemania puede marcar la eliminatoria antes del decisivo partido de vuelta. Ganar en Wolfsburgo sería un golpe de autoridad y permitiría encarar con confianza una semana cargada de exigencia, que culminará con el Clásico ante el Real Madrid CF en Montjuïc.
Europa exige jerarquía, concentración y personalidad. Y en Wolfsburgo, el Barça tendrá que demostrar que está listo para volver a reinar.